jueves, octubre 12, 2017

Perdonados por quién


El mes de septiembre salió de la imprenta mi libro Perdonados por quién, en el sello Cuadrivio. Incluye los cuentos "La celda en la Ciudad", "Keppel Croft", "La hija", "Sara antes del fuego", "Hondonada" y el que da título al volumen.

viernes, septiembre 15, 2017

En Mexicali

Estaré en Mexicali, Baja California, los próximos 25 y 26 de septiembre, para impartir el curso-taller intensivo El cuento mexicano del siglo XX, donde haremos una revisión de algunos títulos fundamentales de la ficción breve de este país, de Cartucho a Benzulul. La sede es el Centro Estatal de las Artes. 

domingo, septiembre 03, 2017

Cuentos reunidos de Esther Seligson


En la colección Malpaso México, que dirige Rafael Lemus, el sello barcelonés Malpaso Ediciones acaba de publicar la compilación Cuentos reunidos, de Esther Seligson, la más amplia publicada a la fecha exclusivamente de su ficción breve. El prólogo es de la autoría de Sandra Lorenzano. Yo he preparado la selección de los textos, que proceden de diez obras distintas, desde Tras la ventana un árbol (1969) hasta Escritos a mano (2011), más un inédito. En el epílogo doy una idea de los títulos incluidos: 

Aquí se hallan, íntegros, los libros Luz de dos, Sed de mar e Isomorfismos. Se han dejado fuera los textos brevísimos de la autora, es decir, sus aportaciones en el aforismo, el apunte, el pastiche, la minificción, el microrrelato, etcétera. Por esta razón, de Hebras y Cicatrices, “libros de varia invención” ambos, comparece únicamente una selección de sus cuentos y relatos. Al preparar la selección de Toda la luz tomo en que aparecía sólo un texto hasta entonces inédito, “Eurídice vuelve”, Seligson reacomodó con ímpetu iconoclasta varias secciones de sus libros. En esta ocasión se ha recuperado el orden original de sus publicaciones para ofrecer un recorrido cronológico que permita apreciar de modo más diáfano la evolución de su escritura. Sin embargo, no en todo se ha desacatado la relectura que hizo de su obra Seligson para esa antología, pues ahí mismo introdujo modificaciones a los títulos y epígrafes de no pocos de sus textos. Por ejemplo, “Una infancia”, de Tras la ventana un árbol, aparece incluido como “Evocaciones”. Para estos Cuentos reunidos se han respetado los cambios en ese ámbito. Por otro lado, consigno aquí que la autora me dejó un ejemplar de la única edición de Tras la ventana un árbol, en el que escribió con lápiz otras variaciones a títulos de los cuentos. Siguiendo estas señales, “El encuentro” aparece como “El candelabro” y “Contorno” es ahora “Tras la ventana un árbol”. Por último, esta compilación incluye “El profesor Nicodemo Laussel”, cuento escrito por Seligson pocos días antes de su muerte y hasta la fecha inédito.

viernes, agosto 18, 2017

Entrecruzamientos de la rebeldía y el poder

Este mes la revista Letras Libres publica mi ensayo sobre la obra narrativa de Augusto Roa Bastos: "Entrecruzamientos de la rebeldía y el poder". El enlace está aquí.

martes, julio 11, 2017

Enrique Florescano


El historiador Enrique Florescano acaba de cumplir 80 años. Mañana miércoles se le hará un homenaje en el Palacio de Bellas Artes. Ahí participaré hablando sobre su faceta como editor.

domingo, junio 25, 2017

Un alto en el camino



Geney Beltrán Félix coordina cuatro mesas de discusión que reunirán a doce periodistas para reflexionar en torno a los cauces modernos del periodismo cultural en nuestro país.


Cuáles son los retos actuales y cómo se ejerce el periodismo cultural en México son los ejes temáticos del ciclo de conversaciones Un alto en el camino ¿Hacia dónde va el periodismo cultural?, que se realizará todos los miércoles de julio, a las 19 horas, en el Centro Cultural Elena Garro.

Durante la segunda mitad del siglo XX, periodistas, intelectuales y escritores de nuestro país dieron forma a revistas y suplementos culturales que ofrecieron una ventana inédita para que el público se interesara por las expresiones culturales y artísticas de México y el mundo.

Actualmente, ante los cambios de la industria de los medios de comunicación, los nuevos soportes digitales y la rapidez con que circulan las noticias, los senderos del periodismo han tomado nuevos cauces. En el caso particular del periodismo cultural, es necesario plantearse ciertas preguntas: ¿cuál es la situación actual del periodismo dedicado a los temas culturales?, ¿cómo ha reaccionado ante los nuevos factores que inciden en su trabajo?, ¿cómo es la relación del periodista cultural con los integrantes del gremio artístico y las instituciones oficiales?, ¿cuáles son las fortalezas y necesidades del periodismo cultural para cumplir con su función en beneficio del público mexicano?

Esas y algunas otras preguntas serán planteadas en las cuatro mesas coordinadas por Geney Beltrán Félix, donde doce periodistas culturales que participan de manera activa en suplementos, revistas y secciones de información sobre temas de arte y patrimonio cultural, compartirán sus ideas en torno a su profesión y los retos que enfrenta.

Programa de conversaciones

  • Miércoles 5 de julio
Preguntas necesarias: el periodismo cultural ante el nuevo perfil de los lectores
Eduardo Huchín Sosa (Letras Libres)
Kathya Millares (Nexos)

  • Miércoles 12 de julio
Preguntas urgentes: retos del periodismo cultural ante el Estado
Pablo Boullosa (Este País)
Pablo Espinosa (La Jornada)
Víctor Manuel Torres (Excélsior)

  • Miércoles 19 de julio
Preguntas difíciles: el periodista ante el gremio artístico
Julio Aguilar (El Universal)
Roberto Diego Ortega (El Cultural)
Daniela Tarazona (Tierra Adentro)

  • Miércoles 26 de julio
Preguntas movedizas: los periodistas y el desafío de los medios audiovisuales
Luisa Iglesias Arvide (Radio UNAM)
Ariel González (Milenio)
Laura Barrera (Canal 22)


Más información en
www.educal.com.mx/elenagarro
Teléfonos: 3003-4091 - 3003-4081
informes.elenagarro@educal.com.mx

La narconovela (aún) no existe

Participé en la sección Mano a mano, de la revista Tierra Adentro (número de mayo-junio) con una breve reflexión sobre la novela que trata los asuntos del narcotráfico. Mi texto, y el de Orfa Alarcón respecto del mismo tema, se encuentran en este enlace.

jueves, junio 15, 2017

Festival de las Letras


"Hagan sus apuestas. La carrera por el Nobel" es el título de la mesa en que participaré, junto a Mauricio Montiel Figueiras y Mónica Maristain, mañana viernes 16, a las 7:00 pm, en el Centro Cultural Bella Época, en la Ciudad de México, dentro del Festival de las Letras organizado por el FCE y Editorial Anagrama.

En torno a Juan Rulfo, narrador

El próximo lunes 19, a las 11.00 horas, en Xalapa, Veracruz, daré una conferencia sobre el arte narrativo de Juan Rulfo en la inauguración del noveno Curso de Creación Literaria para Jóvenes que organizan la Fundación para las Letras Mexicanas y la Universidad Veracruzana. Esto será en el Salón Azul de la Unidad Académica de Humanidades, de la Universidad. 

martes, mayo 30, 2017

El futuro en los colmillos



Me da un gusto enorme que acaba de aparecer el número 1 de la nueva época de TextoS, la revista que dirige desde Culiacán Enrique Martínez con un equipo de editores en que se encuentran jóvenes brillantísimos como Marco Sanz, Francisco Alcaraz, Javier Velázquez e Irad Nieto. Esta edición incluye mi relato "El futuro en los colmillos". La versión electrónica se encuentra en este enlace

domingo, mayo 28, 2017

Historias detrás del Negocio

El suplemento Confabulario de El Universal publica hoy mi ensayo/crónica "Historias detrás del Negocio", sobre algunas aristas de la realidad del narcotráfico en la frontera de Sinaloa y Durango. El enlace está aquí.

domingo, mayo 21, 2017

Las brevedades completas de Seligson

El próximo primero de junio, a las 7 pm, en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia, de la Ciudad de Méxio, se presenta el libro Cicatrices, que reúne las brevedades completas de Esther Seligson. El editor es Cuadrivio. Participamos Jezreel Salazar, Patricia Vega y yo con los comentarios; Úrsula Pruneda hace una lectura dramatizada. Modera Víctor Manuel Torres.

sábado, mayo 20, 2017

La guerra del padre y el hijo

El suplemento El Cultural del periódico La Razón publica hoy mi ensayo "La guerra del padre y el hijo", sobre la representación de la paternidad en El Llano en llamas de Juan Rulfo. El enlace está aquí.

jueves, mayo 04, 2017

Esther brevísima y completa por primera vez


Hace poco meses salió de la imprenta, con el sello Cuadrivio, el tomo de relatos Cuerpos a la deriva, de Esther Seligson (1941-2010). Son cuentos de los últimos años de existencia de la autora mexicana, prácticamente desconocidos por los lectores. 
Ahora, Cuadrivio completa el par con Cicatrices, un volumen que reúne las brevedades completas de Seligson, y cuya edición tuve el privilegio de preparar. Aquí el texto de contraportada en que explico los pormenores detrás de esta compilación:

En este libro se recopilan los textos brevísimos de Esther Seligson, es decir, sus incursiones en los territorios del aforismo, el apunte, el pastiche, la minificción, el microrrelato, etcétera. Hay que aclarar, sin embargo, que estas clasificaciones resultan elusivas o arbitrarias si tomamos en cuenta la libertad y la audacia formal con la que la autora concebía su escritura.
Los textos aquí reunidos proceden de distintas secciones de los libros De sueños, prodigios y otras voces (1978), Indicios y quimeras (1988), Hebras (1996), Cicatrices (2009) y Escritos a mano (2011). Algunos textos del primer libro fueron incluidos también en el segundo. De igual modo, varias brevedades de los tres primeros títulos fueron reordenadas por la propia Seligson en la antología Toda la luz (2006). Para esta compilación, se han reintegrado los textos a los tomos en que originalmente aparecieron, aunque se han mantenido las correcciones y hasta los cambios de título que la autora incorporó en las ediciones posteriores.
Voz iconoclasta, la de Esther Seligson pervive en este conjunto de sus brevedades, textos súbitos y emblemas de la fugacidad del pensamiento y la emoción. Aunque a lo largo de su trayectoria literaria, Seligson fue intercalando las brevedades entre sus cuentos, relatos y ensayos, sabemos que un libro como este ya era perentorio, para reivindicar el sitio que la autora mexicana merece tener en el campo de la escritura mínima y veloz.

sábado, abril 29, 2017

El cuento mexicano del siglo XX


El próximo 9 de mayo inicia el curso El cuento mexicano del siglo XX, que impartiré durante ocho semanas en la Biblioteca Vasconcelos, en la Ciudad de México. Más informes, aquí.

domingo, abril 16, 2017

Apariciones del ángel de la Historia

El suplemento Confabulario, del periódico El Universal, publica hoy mi ensayo "El ángel de Verónica Murguía", sobre el libro de cuentos El ángel de Nicolás, de Verónica Murguía.

sábado, abril 15, 2017

Aquí en la vida todo es diferente

Hoy se publica mi ensayo "Aquí en la vida todo es diferente", sobre los lenguajes del poder y la crítica en la obra narrativa de Juan José Arreola, en el suplemento El Cultural de La Razón.

sábado, marzo 25, 2017

Inés Arredondo


Estío y otros cuentos es el título de la antología de cuentos de Inés Arredondo que acaba de publicar Editorial Océano, con selección y prólogo míos.

viernes, marzo 24, 2017

Tario en Cal y Arena

Ediciones Cal y Arena acaba de publicar, en su colección Esenciales del XX, una Antología de Francisco Tario preparada por Alejandro Toledo. El prólogo fue escrito por Esther Seligson para otra compilación originalmente editada en 1988, y aquí se recupera.

miércoles, marzo 15, 2017

Ese susto que da el andar matando

La Revista de la Universidad de México publica en su edición de marzo mi ensayo "Ese susto que da el andar matando", sobre el libro Benzulul, de Eraclio Zepeda, quien estaría por cumplir 80 años de vida los próximos días. El texto se puede leer en este enlace.

domingo, marzo 12, 2017

El aforismo y sus provincias cercanas

El suplemento Confabulario de El Universal publica hoy mi texto crítico sobre el libro de aforismos La droga de los profetas, de Édgar Krauss. El enlace es este.

jueves, marzo 09, 2017

La santa enfadada

José Gordon publica hoy, en el periódico Reforma, un preciso e inteligente comentario sobre el libro Cuerpos a la deriva, de Esther Seligson.


La santa enfadada
José Gordon

Un ejercicio de imaginación que marca el alma de novelista que todos llevamos dentro: mientras estamos en un salón de espera en un consultorio, en un aeropuerto o en una estación de tren, vemos los rostros de las personas desconocidas que nos rodean, escuchamos jirones de la conversación de una pareja, y les inventamos una historia.

Se trata de un laboratorio de otredad. Tratamos de intuir lo que se esconde detrás de esas miradas, atisbamos las emociones que dejan huellas en la otra piel, exploramos las experiencias que segundo tras segundo cincelan gestos, la manera de vestir, la forma en que se balancean los cuerpos y que terminan por construir la novela de una vida. Éste es el ejercicio que realiza Esther Seligson (1941-2010) en el libro Cuerpos a la deriva (Editorial Cuadrivio).

En esta reciente compilación de relatos (curada por Geney Beltrán Félix), la curiosidad de Esther le permite asomarse a las diferentes formas que asume la palabra "yo cuando se pronuncia desde otro cuerpo. La indagación de otras vidas cobra un ritmo vertiginoso: ¿Qué se siente habitar un cuerpo en donde vive la pureza del alma de una mujer que cura con las manos? ¿Qué ocurre con un cuerpo que se encuentra en un encierro voluntario en donde sólo se ve la luz de una ventana reflejada en la pared? ¿Qué sucede cuando se vive en un cuerpo que fue operado a corazón abierto? ¿Qué tragedia se asoma en el cuerpo de una mujer insatisfecha? ¿Qué pasa dentro del cuerpo de un insomne que tiene visiones de la tumba de una vida anterior?

Esther Seligson va aún más lejos y entra dentro de un cuerpo sin cuerpo, a la voz sin sombra de la mítica figura griega de Ifigenia, y reflexiona sobre la posibilidad de fundirnos con lo que está más allá de lo que vemos: "Sólo me pregunto, ¿cuándo vendrá por fin a desaparecer dentro este impulso que me empuja a decir yo. Este ejercicio de otredad llega al extremo de habitar el cuerpo del hijo de los dioses Shiva y Parvati, quien es un santo enfadado (así le llama Esther) y le reclama a Dios porque no puede percibir, más que a momentos, la totalidad de la existencia. Dicho sea de paso, ése es tal vez el reclamo de Esther Seligson, una santa enfadada ante el dolor y las injusticias de la vida en medio de la intuición de lo sagrado.

Ése es el mismo impulso que recorre la obra de David Grossman cuando plantea que, como novelista, desea entender la vida entera y descubrir que en una hora (en una gota del tiempo) hay un océano si nos arriesgamos a imaginarnos dentro de los cuerpos de los otros. Tal vez puede ilustrar esta noción, una vieja leyenda de la cual platicaba recientemente con mi hijo Uriel. En los tiempos del sabio hindú Shankara (788-820) se llevaban a cabo debates en torno a las diferentes modalidades del conocimiento. El derrotado tenía que incorporar la visión de quien lo superaba. El monje Shankara era imbatible hasta que la sabia esposa de un hombre que había sido vencido lo retó: discutirían también sobre el conocimiento de las artes amatorias. Shankara pidió unas semanas para efectuar el encuentro. Se reunió con sus discípulos y les pidió que cuidaran su cuerpo (en postura de flor de loto), ya que iba a entrar dentro del cuerpo de un rey, cuya alma estaba destinada a partir. De esta manera, Shankara aprendió todo sobre las artes amatorias. Sin embargo, se identificó tanto con su nuevo cuerpo que se le olvidó que era Shankara. Los discípulos estaban preocupados porque no volvía. Decidieron ir a buscarlo. El rey (Shankara) no los reconoció. Entonces empezaron a cantar. Shankara recuperó la memoria de quién era.

Tal vez eso es lo que hacen las novelas, son los cantos que nos permiten recuperar una memoria que nos abre a vivir desde otra piel, desde otras miradas. Esa novela ya pasa en nuestras vidas cuando, por ejemplo, vemos los ojos de un bebé y se activan nuestras neuronas espejo para recordar una inocencia llena del encanto, la pureza, el asombro y la gracia de existir.

lunes, marzo 06, 2017

Un ángel ciego y otro castigado


La revista Este País, en la sección Cultura de su número de marzo, publica mi ensayo "Un ángel ciego y otro castigado", en torno a los cuentos del gigantesco José Revueltas. El enlace está aquí.

viernes, marzo 03, 2017

Cuerpos a la deriva


Acaba de aparecer, en el sello editorial Cuadrivio, el libro Cuerpos a la deriva, de Esther Seligson. Se trata de una compilación de relatos escritos por la autora durante su última década de existencia.

miércoles, febrero 22, 2017

Los Críticos Recomiendan 2017

Ciclo Los Críticos Recomiendan 2017

En su quita edición, este ciclo de charlas literarias estará dedicado al género del cuento.
En cada mesa, los ponentes proponen la lectura de tres títulos fundamentales de ficción breve.
Y, claro, nos dicen por qué los recomiendan.

VIERNES 24 DE FEBRERO, 19:00 HRS. 
Breve y apasionante guía del cuento tradicional
Participan: Verónica Murguía y Socorro Venegas
SALÓN DE FIRMAS

SÁBADO 25 DE FEBRERO, 16:00 HRS. 
Grandes cuentistas de lengua inglesa
Participan: Hernán Lara Zavala y Claudia Lucotti
SALÓN MANUEL TOLSÁ

DOMINGO 26 DE FEBRERO, 14:00 HRS
Libros de cuentos para llevarse a la isla desierta
Participan: Luz Fernández de Alba, Ana García Bergua,
Fabio Morábito y Eduardo Antonio Parra
SALÓN MANUEL TOLSÁ

VIERNES 3 DE MARZO, 17:00 HRS.
Cuentistas latinoamericanos más notables: qué leer
Participan: Alejandra Giovanna Amatto Cuña, Isaac Magaña Gcanton
y Consuelo Rodríguez
SALÓN DE FIRMAS

SÁBADO 4 DE MARZO DE 18:00 A 18:45 HRS. 
Cuentistas merecidamente galardonados
con el Premio Nobel de Literatura
Participan: Héctor Orestes Aguilar y Cristina Rascón
SALÓN DE FIRMAS

DOMINGO 5 DE MARZO, 17:00 HRS.
Los mejores libros de cuento de la literatura mexicana
Participan: Blanca Estela Treviño, Mauricio Molina y Roberto Pliego
SALÓN MANUEL TOLSÁ


Coordinación: Geney Beltrán Félix

martes, febrero 14, 2017

El espíritu débil

Acaba de publicarse mi libro de aforismos y demás brevedades amancebadas, titulado El espíritu débil, con el sello de la Editorial Cuadrivio.


He aquí el generoso texto de contraportada que ha escrito Ignacio M. Sánchez Prado para la edición de este libro:


«Poseedor de una de las inteligencias críticas más lúcidas y frenéticas en nuestra literatura, Geney Beltrán Félix incursiona en El espíritu débil en el género aforístico, demostrando con precisión y fuerza las virtudes de su pensamiento. El espíritu débil presenta al aforismo no como esa segura enunciación del intelectual occidental, rechazando el carácter categórico de su propia tradición. A contrapelo de la aforística canónica, Beltrán Fenix enuncia desde una profunda duda respecto a las posibilidades del género, admitiéndolo como carente de toda originalidad (“Todo aforismo lo pensó antes alguien más”) y vacío de sustancia luminosa (“El aforismo es la autobiografía sin los hechos”). A partir de estas premisas, Beltrán nos lleva a través de recorridos precisos y brutales por cuestiones distintas de la contemporaneidad y la existencia: el miedo, la escritura literaria, la emoción, la pasión, el suicidio, el amor. Aforismo tras aforismo, emerge de Decálogo negro una axiomática del presente y una metafísica de la furia de la cuál derivan éticas del arte y del espíritu. Heredero maldito de Cioran, Beltrán Félix consolida en este volumen una trayectoria dedicada al pensamiento sin concesiones y a la crítica libre y sin miramientos. El aforismo, en El espíritu débil, es culminación y nuevo inicio de uno de los pensamientos más intensos de la literatura mexicana actual».

domingo, febrero 05, 2017

De la violencia a la seducción

El suplemento El Cultural publicó ayer mi ensayo sobre los cuentos de Juan García Ponce, "De la violencia a la seducción". El enlace está por este rumbo.

domingo, diciembre 18, 2016

El mejor libro del año...


Sergio González Rodríguez, del periódico Reforma, ha elegido la Antología de Elena Garro publicada por Cal y Arena como el mejor libro del año 2016. 

domingo, diciembre 11, 2016

Cien años de Elena Garro

A lo largo de este 2016 aparecieron tres tomos que reúnen bajo distinto criterio la obra narrativa de Elena Garro.


Los Cuentos completos (Alfaguara) presentan los textos de ficción breve de Garro: La semana de colores (1964), Andamos huyendo Lola (1980), El accidente y otros cuentos inéditos y La vida empieza a las tres... (1997), además de dos prosas inéditas.


La Antología publicada por Cal y Arena incluye una selección de piezas teatrales, cuentos, novelas cortas (Un traje rojo para un duelo, Un corazón en un bote de basura y Primer amor) y la novela Reencuentro de personajes.


Las Novelas escogidas (1981-1998), lanzadas al mercado por el Fondo de Cultura Económica en su colección Letras Mexicanas, reúne los títulos Testimonios sobre Mariana (1981), Reencuentro de personajes, La casa junto al río (1982), Y Matarazo no llamó... (1991), Busca mi esquela (1995) y Mi hermanita Magdalena (1998). 

Confío que estos proyectos editoriales contribuyen a acercar a nuevos lectores la obra multifacética de Garro, y que en el futuro se recuperen algunos otros títulos que siguen siendo inconseguibles.

Ningún favor a Elena Garro

Elena Garro cumple, hoy, cien años. El suplemento cultural Confabulario, del periódico El Universal, dedica su número de hoy a la obra de esta gran autora. Ahí publico un ensayo titulado "Ningún favor a Elena Garro".

sábado, diciembre 10, 2016

Corazón de la montaña

Acaba de publicarse el cuento "Corazón de la montaña", de Claudina Domingo, en la revista Reporte SP. El cuento forma parte del libro Las enemigas, que Domingo publicará el año próximo en el sello Sexto Piso. Este es el enlace.

martes, diciembre 06, 2016

Novelas escogidas (1981-1998), de Elena Garro

El Fondo de Cultura Económica acaba de publicar la compilación Novelas escogidas (1981-1998), de Elena Garro, en su colección Letras Mexicanas. El volumen incluye Testimonios sobre Mariana, Reencuentro de personajes, La casa junto al río, Y Matarazo no llamó..., Busca mi esquela y Mi hermanita Magdalena. El prólogo es de mi autoría.


sábado, noviembre 26, 2016

Crónica de feroces amantes

La revista Luvina ha publicado en su número 84, correspondiente al otoño de 2016, mi ensayo "Crónica de feroces amantes", sobre la novela Reencuentro de personajes, de Elena Garro. El enlace está aquí.

sábado, noviembre 19, 2016

Este miércoles continúan las Visitas guiadas al mundo de Elena Garro


Este miércoles participarán Lucía Melgar y Liliana Pedroza, quienes hablarán sobre el libro de relatos Andamos huyendo Lola.

sábado, noviembre 05, 2016

Visitas guiadas al mundo de Elena Garro, en la Ciudad de México

Este miércoles 9, a las 7 pm, empieza el ciclo Visitas guiadas al mundo de Elena Garro, en el Centro Cultural Elena Garro de Coyoacán, en la Ciudad de México. Escritores e investigadores hablarán sobre la obra de esta autora, para conmemorar el centenario de su nacimiento.
El programa es el siguiente:

9 de noviembre: Los recuerdos del porvenir. Con Ana García Bergua y Ute Seydel.
16 de noviembre: La semana de colores. Con Eduardo Antonio Parra y Gloria Prado.
23 de noviembre: Andamos huyendo Lola. Con Lucía Melgar y Liliana Pedroza.
30 de noviembre: Novelas de la última etapa. Con Guillermo Arreola y José Carlos Castañeda.
7 de diciembre: Teatro. Con Estela Leñero Franco y David Olguín.


lunes, octubre 17, 2016

Cruces literarios: Iberoamérica

Hoy, a las 7 pm, conversaré con los escritores Eduardo Lalo y Selva Almada, en la Feria Internacional del Libro del Zócalo, en la charla "Cruces literarios: Iberoamérica". Esto será en el Foro Gonzalo Rojas.

martes, octubre 04, 2016

75 años de Esther Seligson


El martes 25 de octubre, Esther Seligson cumpliría 75 años. Para recordarla, habrá una mesa de homenaje en el Palacio de Bellas Artes, a las 7 pm, con la participación de José María Espinasa y José Gordon.

lunes, octubre 03, 2016

Elena Garro en el Bella Época

Este viernes 7, a las 7 pm, en el Centro Cultural Bella Época, presentaremos la Antología de Elena Garro que compilé y prologué para la colección Esenciales del XX, de Ediciones Cal y Arena. Participan Guillermo Arreola y Julio Aguilar.

Retrato Hablado de Esther Seligson


El Centro Cultural Elena Garro, de Coyoacán, organiza el ciclo Retrato Hablado de Esther Seligson, con motivo de los 75 años que habría cumplido la escritora a finales de este mes. Las sesiones son los miércoles 12, 19 y 26 de este mes, a las 7 pm.

domingo, septiembre 25, 2016

Historias del país que se convirtió en el museo de una ruina

El suplemento Confabulario del periódico El Universal publica hoy mi ensayo "Historias del país que se convirtió en el museo de una ruina", sobre dos novelas de Juan Villoro. El enlace es este.

lunes, septiembre 19, 2016

Elena Garro y los tiempos de la fabulación

La edición virtual de la revista Nexos publica hoy un fragmento de mi prólogo a la Antología de Elena Garro lanzada por Cal y Arena. Este es el enlace.

sábado, septiembre 10, 2016

A quién le importa

La Revista de la Universidad de México acaba de publicar en su número de septiembre mi relato «A quién le importa», una historia de formación en el violento Culiacán de principios de los años noventa. El enlace se encuentra aquí.

viernes, septiembre 02, 2016

Una antología de Elena Garro


Acaba de salir de la imprenta la Antología de Elena Garro en la colección Esenciales del XX, de la editorial Cal y Arena. Es una amplia selección de su dramaturgia, sus cuentos y novelas breves y, además, incluye íntegra una de sus novelas más sorprendentes: Reencuentro de personajes
Este es el índice:


Teatro:
Un hogar sólido
El rey mago
La señora en su balcón
Los perros
El rastro

Cuento:
De La semana de colores (1964)
“La culpa es de los tlaxcaltecas”
“El zapaterito de Guanajuato”
“La semana de colores”
“El día que fuimos perros”
“Antes de la Guerra de Troya”
“Perfecto Luna”

De Andamos huyendo Lola (1980):
“El niño perdido”
“Andamos huyendo Lola”
“Las cuatro moscas”
“Una mujer sin cocina”

De El accidente y otros cuentos inéditos (1997)
“Invitación al campo”
“Luna de miel”

Novela:
Reencuentro de personajes, 1982

Novelas cortas:
Un traje rojo para un duelo, 1996
Un corazón en un bote de basura, 1996
Primer amor, 1996


jueves, septiembre 01, 2016

Hoy hablaré sobre Eça de Queiroz

Hoy daré una charla sobre cuatro novelas de la última etapa José Maria Eça de Queiroz en el ciclo Charlas portuguesas de la Cátedra José Saramago de la Facultad de Filosofía y Letras de a UNAM.


domingo, agosto 14, 2016

Los bárbaros somos nosotros

Hoy se publica, en las páginas del suplemento cultural Confabulario, del periódico El Universal, mi ensayo «Los bárbaros somos nosotros», en torno a algunos aspectos de la obra cuentística del autor mexicano Eduardo Antonio Parra. El enlace es este.

jueves, agosto 11, 2016

Elena Garro

La Revista de la Universidad de México de agosto publica mi ensayo "Entre el poder y la traición", un fragmento de mi prólogo a los Cuentos completos de Elena Garro, que editó Alfaguara hace poco. 

lunes, agosto 08, 2016

Nada hay más bello que―

El primer número de la revista Cruce Riviú, en sus páginas 66 a 68, publica mi texto de narrativa «Nada hay más bello que―». El enlace de la edición en Issuu es este.

Nada hay más bello que—
Geney Beltrán Félix


Se conocieron en una fiesta hace cosa de cuatro años, él la anduvo hostigando, ella sutilmente lo mandó a la chingada. Cuando después de los tequilas ella se dejó ser llevada al baño, ahí cogieron: él se quedó como loco (de fascinado) y la buscó al día siguiente. Luego de unas copas de vino o dos que tres cervezas, se iban al departamento de ella, por la tardenoche. Sus encuentros eran guarros, inmediatos, fluidos. Se dejaban ahí desnudos en el colchón y la luz se iba disfrazando de negrura. A veces hacía ella oír unas palabras sobre si sentiste el temblor de la madrugada, o que hallaron una fosa con más de cien pobres inocentes cerca de San Fernando, y aun con saberse un hombre tan huraño y tan lacónico, nunca supo él de la incomodidad que se forma entre dos cuerpos que sólo tienen sexo y una vez tenido quieren separarse, vestirse, nos vemos. Algo lo llevó a contarle de su infancia, más bien del hermanastro mayor tan maltratado por su madre, o la vez que en un parque se quedó viendo a un anciano sentado en una banca que estiraba los brazos y boqueaba como si nadase en un agua de aire, la gente seguía su curso hasta que llegó un policía a gruñirle ruco qué payasadas son esas. Ah. Se diluía esa tensión de adentro que siempre lo pone en guardia ante los otros, y había para él un olvidarse de lo que el mundo roba grita pide: un puro bienestar se le inmiscuía en el alma de las células y le ablandaba la voz. Claudio no mencionaba nunca a Inés, ella tampoco decía nada de tengo novio, pareja, otro amante.
Y un lunes le llegó el mensaje “Salí de ciudad. Te llamo pronto” (ya llevaban dos meses). Él claro que esperó; y el miércoles ni el jueves llegó nada, y no supo cómo pero lo que antes era un juego (entrar a la compu de Inés y vagar por sitios de autos, de fotos de modelos, masturbarse viendo porno y escribir palabrotas en foros políticos) se le fue volviendo... ¿qué?: se le fue volviendo insoportable. Bajo su piel a la altura del tórax una movediza rata se afilaba los dientes con su oxígeno: e iba a visitar entonces el Muro de Juliana. Ahí leyó el jueves Ando muy resfriada, al día siguiente Me escapé a la playa, regreso el lunes!, luego fotos en una cantina con un tipo treintón: se le veían, a ella, las mejillas rosadas (su actitud de brindis sensualmente feliz). No la llamó. No le escribió. ¿Mostrarse débil, tembloroso? A la semana vio en ese mismo Muro, ahí tan absurdamente a la vista del mundo entero, dos palabras cursis escritas por: por un idiota llamado Tomás Izquierdo. Y ella respondía también te amo Tomi.
Él le escribió un mensaje lleno de hijadeperras y de (pero lo borró antes de enviarlo) quien-te-ama-soy-yo-pinche-traidora. Por celular le invitó a un café, adelgazando lo perentorio en su voz (sonando suave y bienvenido). Ella pospuso en dos, tres ocasiones, hasta que en un café de chinos le contó me enamoré de repente: habían andado ella y Tomás al principio sólo tonteando, pero cuando se dio cuenta de que la cosa iba en serio, decidió alejarse (de Claudio). Era Tomás un colega de la oficina recién contratado. Estaban por irse a vivir juntos (lo dijo con un tono seco y directo). Él le tomó la mano. ¡Hasta le sonrió! “Suerte. Nada hay más bello que”: aunque por dentro era puros celos y coraje: esas palabras tan cursis Nada hay más bello que (lo sabía) eran las correctas, pero también—: puaj. Cuando se levantaron de la mesa ya para salir, él se sentía de la verguísima, como si le hubiese caído un taladro en las tripas y aun así debiera seguir respirando, caminar: sonreír.
Cogía con Inés ahora renovada y furiosamente, pero al poco tiempo vio con susto a los dos Claudios que se hacían señas de guerra dentro de sí: mientras el Claudio-cuerpo desayunaba huevos con machaca y charlaba con Inés sobre una balacera de a tres cuadras —o veía en el metro anuncios de carreras cortas de contaduría, compraba tlacoyos y tomates en el tianguis, o ahí en su trabajo hundía una jeringa en el costado moreno de un adolescente—, el otro Claudio, el Claudio de aire era una mente obsedida por invertir los términos de lo real, y poner la entera vida de Juliana entre esas colchas en las que dormía la carne de Inés, y ver abrirse la voz gozosa de Juliana ahí donde nacía la voz árida y anoréxica del cuerpo soso con el que llevaba dos años viviendo. Ese Claudio ajeno llegaba ciertas noches a provocarle una sensación de aire que no atina a dar con los pulmones, y esto coincidía con una vista nebulosa al buscar sin éxito fijar los contornos de la cómoda la ventana el ropero.
¿Tanto quiso a Juliana, por qué no fue a rogarle ya deja a ese pendejo? Verla al poco tiempo en sus fotos del Muro, feliz abrazada, cada día más gorda, al lado de Tomás, con sus mensajes a un hombre de rasgos tan insulsos (¿qué le veía a ese rostro alargado tan pálido, a su bigotito caguengue?, ¿lo había preferido acaso por ser blanquito?): y un temer irrumpir en ese feliz embarazo con chantajes grotescos. Estaba la envidia: Tomás se expresaba en el Muro feliz con la llegada de un bebé, cuanto que él, Claudio, sí, luego de cada uno de los dos abortos que Inés había tenido, se vio —sin decirlo francamente— dispensado de una carga ya no futura, con todo y que la abrazaba y le decía veremos otro doctor, carajo no es el fin del mundo.
Pero en lo más cierto de sí estaba la desidia de un desencantado: una relación con Juliana sería, cómo negarlo, tan grata y tan nefasta como la suya con Inés (igual, pues, a fin de cuentas); a sus 31 ya no habría nada nuevo porque las mujeres serán para alguien de tundra como él siempre tan las mismas. ¿Para qué matar lo que ya tenía con Inés si en una relación con Juliana todo habría también de lentamente pudrirse en los sucesivos destrozos del futuro?

Y así un buen día decidió borrar de su red a Juliana: para descubrir entonces que ella misma lo había bloqueado acaso en días recientes de su Muro, y esa patada en el culo de su orgullo lo ayudó a estrangular a la testaruda rata de su adentro.

miércoles, julio 27, 2016

El cuento y sus alrededores, con Enrique Serna

Hoy a las 7 pm tendré una charla en torno al género cuentístico, con Enrique Serna, en el Centro Cultural Elena Garro, al sur de la Ciudad de México... Con esta presentación termina el ciclo El cuento y sus alrededores, que empezó a principios de junio.

sábado, julio 16, 2016

sábado, junio 11, 2016

Los cadáveres de la impotencia

La Revista de la Universidad de México publica en su edición de junio un texto crítico de la escritora Cristina Rascón sobre mi novela Cualquier cadáver, Premio Bellas Artes Colima. Aquí está la liga.

viernes, junio 10, 2016

miércoles, mayo 25, 2016

Tres cadáveres de Carlos Fuentes

El sábado pasado, el suplemento El Cultural publicó mi ensayo "Tres cadáveres de Carlos Fuentes". La liga es esta.

martes, mayo 24, 2016

Los expedientes incompletos

La revista Letras Libres de mayo publica mi texto crítico sobre la novela Huesos de San Lorenzo, de Vicente Alfonso. La liga es esta.

domingo, mayo 08, 2016

La orfandad es un país extranjero

El suplemento cultural Confabulario, del periódico El Universal, publica hoy domingo mi ensayo "La orfandad es un país extranjero", sobre algunos aspectos de algunos cuentos del gran Sergio Pitol. El ensayo se puede leer en este enlace.

sábado, mayo 07, 2016

Últimas rebeldías de Elena Garro

Hoy se publica en las páginas del suplemento El Cultural, de La Razón, mi ensayo "Últimas rebeldías de Elena Garro", sobre tres novelas de la autora mexicana publicadas en 1996: Primer amor, Un corazón en un bote de basura y Un traje rojo para un duelo. Aquí está el enlace.

miércoles, abril 13, 2016

La vida horrible

Publiqué este mes, en la revista Este País, un ensayo sobre la cuentística de José Emilio Pacheco, de título "La vida horrible". Se puede leer en este enlace.

miércoles, marzo 30, 2016

Diles que no me filmen


El próximo lunes 4, a las 6:30 pm, estaré en el Centro Cultural Elena Garro, de Educal, en la Ciudad de México, para charlar sobre una adaptación cinematográfica de Pedro Páramo.

Elena Garro, la sublevada


Ya están a la venta en México los Cuentos completos de la grandiosa escritora Elena Garro, cuyo centenario se ha de conmemorar en diciembre próximo. El sello que edita es Alfaguara. El prólogo es mío.

domingo, marzo 27, 2016

Los pasos perdidos de Salvador Elizondo

El suplemento Confabulario, del periódico El Universal, publicó hoy un mi ensayo titulado "Los pasos perdidos de Salvador Elizondo". Este es el enlace.

domingo, marzo 20, 2016

¿Y cómo se vive mejor que sublevado?

La revista Horizontal publicó hace dos días mi ensayo «¿Y cómo se vive mejor que sublevado?», sobre los temas del poder y la migración en el segundo libro de ficción breve de Elena Garro: Andamos huyendo Lola.

viernes, marzo 18, 2016

Saga del héroe nervioso

Allá por el 2007 publiqué en la revista Nexos este ensayo sobre la obra de Sergio Pitol. Lo recupero hoy en el cumpleaños de este autor mexicano. 

SAGA DEL HÉROE NERVIOSO


En el principio fue el narrar. Desde el origen de la historia predomina el relato sobre la reflexión. Primero fue Homero y después Sócrates. Y tan es así que Dios, uno de los más antiguos narradores fantásticos, autor del Génesis —entre otros títulos—, antecede a los primeros críticos y ensayistas: Job, Isaías, Qohélet.
Milenios después, en la obra de Sergio Pitol al principio fue también el relato. Él mismo ha referido la fábula de su formación literaria. Salvo por algunos ensayos sobre literatura, las décadas de los sesenta y setenta disciernen en su trayectoria el predominio de la ficción con varios tomos de cuento y una novela: El tañido de una flauta. Los ochenta fueron los más prolíficos de su narrativa. En 1981, ya casi al doblar el medio siglo de su vida, publicó Nocturno de Bujara, una colección de cuatro relatos excelentes después reeditada como Vals de Mefisto, a la que siguieron Juegos florales, El desfile del amor y Domar a la divina garza. Estos cuatro títulos habrían bastado para darle un sitio irrefutable en la literatura mexicana. Sin embargo, el lector asiduo de Pitol tiende a considerar que su mejor escritura está en el Tríptico Tardío, que se abrió en 1996 con El arte de la fuga, y que conformarían también el breve y delicioso El viaje y El mago de Viena, publicado en 2006.
El lugar común habla de la mixtura de los géneros como el sello de esos tres libros de Pitol. Con todo, aclárese que en varios de los títulos anteriores a El arte de la fuga la escritura o —dicho con un cariz más amplio— la creación constituía el tema central y aceptaba diferentes perspectivas y tratamientos. Pienso no obstante que la virtud del Tríptico Tardío consiste en el hecho de que Pitol se convirtió en esas páginas en el personaje principal, en el héroe nervioso y obsesivo de sí mismo.
Sergio Pitol, por supuesto, no ha sido el primero en mezclar géneros. No sería desmedido afirmar que una costumbre de nuestra época consiste en aplaudir sin reserva las obras en las que las fronteras entre los géneros literarios se han perdido o por lo menos difuminado. No es infrecuente detectar a lectores boquiabiertos ante libros misceláneos, en los cuales uno tropieza, muy gozosamente, con la promiscuidad de apuntes de viaje, narraciones autobiográficas, reflexiones, ensayos, citas, máximas, crónicas, entradas de diario, etcétera. Esos tomos híbridos para nada podrían ser argumentados como una exclusividad de nuestros años posmodernos. El siglo XVIII y el XIX ofrecen algunos ejemplos de prosas hesitantes y multiformes, como el Viaje sentimental de Sterne, Jacques el fatalista de Diderot, Suspiria de profundis de De Quincey, el Viaje alrededor de mi cuarto de Xavier de Maistre o los Viajes por mi tierra del lusitano Almeida Garrett.
Este tipo de obras son aún, sin duda, una excepción. Pues en la actualidad se siguen escribiendo y publicando numerosas novelas que son prístina y decimonónicamente novelas, y ensayos que son argumentaciones bien escritas, bien pensadas y ya. Los ejemplos azarosos de libros híbridos despiertan nuestra admiración y gusto no sólo, cuando es el caso, por su gran calidad literaria sino también porque destacan solitariamente ante la multitud de ensayos y novelas convencionales que, incluso si se trata, en instancias fortuitas, de obras maestras, no concitan un tono trasgresor y sorprendido del aplauso.
Habría que ir más allá: no sólo referir el fenómeno sino hurgar en el porqué de esta inveterada dislocación genérica. Diríase primero: en cuanto linderos, los géneros literarios reconfortan. Dan certidumbre, identifican retóricamente un objetivo, un planteamiento, una oferta social de lectura. Y si los géneros literarios —dicho laxamente— son la expresión política de una época, en la modernidad no habría nada más político y nada más epocal que la novela, el género que vuelve placer la introspección, seducción la crítica, alucinación la necesidad de subversión a través de la escritura. Ha sido además la novela un género voraz y abierto: pues habría de mencionarse que, de la misma forma como se ha apropiado de recursos o pautas del cine o de la música, o de acercamientos del psicoanálisis y el mito, el género de Cervantes ha dado cabida también a una vena ensayística. Autores diversos han convertido sus novelas en foros de discusión de temas de casi todo tipo —estéticos, sociales, filosóficos, políticos—, desde Voltaire, en su faceta de autor de nouvelles, Dostoievsky y Proust hasta Thomas Mann, J.M. Coetzee y Ricardo Piglia. Uno podría muy bien preguntarse: si la novela en su trama admite argumentos y reflexiones, ¿cuál es la necesidad del novelista de saltar de la narrativa a los tomos de ensayo? ¿Es que realmente hay cosas que sólo el ensayo —y no la novela— puede hacer?
Una respuesta posible: el ensayo es también un género invasor y pantagruélico. A diferencia del contrato de lectura propuesto por el narrador y sustentado en la suspensión del juicio, el ensayo, aún sabiéndose o intuyéndose forma antes que idea, precisa de una pátina de respetabilidad que ha venido obteniendo por la presunción de la sustancia. Es decir, las ideas, en un connubio necesarísimo y polémico con el yo. Porque desde los tiempos novicios del género, en el siglo XVI, estas ideas —humanizadas por el yo, agente de la limitación y el charme— han carecido de la profundidad y el hieratismo del tratado y han consistido en argumentaciones sólo posibles.


Bien habría Pitol conocido este fenómeno para discernir al ensayo no sólo como idea. Al dar el salto final de la novela al Tríptico Tardío, tuvo claro que el ensayista puede construir su argumentación a la manera como el narrador cimienta sus ficciones. Sólo que, en vez de edificar un mundo de lógicas ficticias paralelas, el ensayista —pienso en Calasso y en Magris— despliega su ficción argumentativa con base en relaciones incomprobables pero verosímiles entre hechos, conceptos, reflexiones, citas textuales, apuntes cronísticos, datos históricos o tomados de la ciencia, el rumor, la experiencia, la estadística, o sea, cualquier tipo de prueba que pueda ser llamada a participar en la construcción híbrida de un argumento; esto es, de una ficción no del todo cierta pero con un aire de convincente, ya que no de irrefutable.
Añádase la apreciación de que estas prosas mixtas responden a una coyuntura: el escritor no tiene manera de hablar hoy en nombre de una colectividad. Incluso, el surgimiento a fines del siglo XX de obras como las de Sebald o Vila-Matas, de Javier Marías o Kertész, afianza una forma literaria del síndrome de Stirner: una época de individualidad extrema en la que únicamente queda escribir, con el pleno ejemplo de ironía de Laurence Sterne, sobre la circunstancia mínima e inalienable de cada autor.
De este modo, el Museo de la novela de la Eterna de Macedonio Fernández, los Diarios de Witold Gombrowicz, La tumba sin sosiego de Connolly, las Prosas apátridas de Ribeyro, Simiente de Esther Seligson o La invención de la soledad de Paul Auster, o en general varios textos inclasificables, algunos de ellos revindicados por la novela, podrían indicarnos que estamos ante un episodio distinto del género ensayístico en su evolución: su voracidad, instigada por un yo expansivo, le permite invadir los linderos de la ficción o en general apropiarse sin pudor ni desdoro de recursos de la narrativa.
Esta voracidad sería uno de los caminos posibles al ensayista no-filósofo, al académico imposible y tránsfuga, al disertador inexacto. La antinomia hodierna del tratado: el ensayo como ficción. El ensayista como héroe de sí mismo. Como muy oportunamente lo refrendan los textos de Ícaro, la antología recién publicada por la editorial mexicana Almadía, Pitol puso frente al lector su propia individualidad —memoria, creación, criterio— como tema de su escritura y, a la par de prosistas anteriores y coetáneos, anuló el debate de la agrimensura genérica. Su obra, del relato al ensayo, da un testimonio de su existencia y sus oníricas relaciones con la realidad, de la cual la misma literatura es un elemento medular. «Abolido el entorno mundano que durante varias décadas circundó mi vida, desaparecidos de mi visión los escenarios y los personajes que por años me sugirieron el elenco que puebla mis novelas, me vi obligado a transformarme yo mismo en un personaje casi único, lo que tuvo mucho de placentero pero también de perturbador», se lee en El mago de Viena sobre la génesis de El arte de la fuga.

Veamos: sus viajes y estancias en Varsovia, en Roma con las hermanas Zambrano, en la Moscú de Brezhnev, en Barcelona a fines de los sesenta, en Praga antes de la caída del Muro; sus tics y manías de diplomático, su oído sordo, la hipnosis y la muerte temprana de sus padres. Sus amistades literarias, tan venturosas e iluminadoras. Sus lecturas de Joseph Conrad, Gógol, Kusniewicz, Tsvietáieva, muchos más. Resultado: distintos temas y géneros al servicio de una escritura multiforme y hospitalaria. En síntesis: Pitol —nervioso, viajero, melancólico y políglota— es no sólo el personaje emblemático de su obra sino uno de los más entrañables de la literatura actual en lengua española.